Digitalización

Reducir el ANR empieza en la red: la visión de Vodafone IoT

Laura F. Zarza
Por Laura F. Zarza
·Vodafone IoT··Lectura · 6 min

En el Spain Smart Water Summit 2025, Marcelo Linuesa, Sales Consultant Public Sector en Vodafone IoT, abordó la problemática del agua no registrada (ANR) desde una perspectiva transversal: la de las comunicaciones IoT como pilar habilitador para que la digitalización del ciclo integral del agua sea efectiva, coherente y sostenible en el tiempo. Su intervención integró desde el inicio un doble objetivo: poner de relieve la magnitud del impacto del ANR en España y explicar cómo una infraestructura de conectividad robusta y de largo recorrido resulta clave para transformar datos dispersos en decisiones operativas basadas en evidencias.

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La intervención comenzó realizando un breve ejercicio de contexto. El ANR no responde a una única causa, sino a una combinación de pérdidas físicas y aparentes: fugas, errores administrativos, fraude, tramos sin medición, fallos en dispositivos, mantenimiento inadecuado o condicionantes ambientales. Esta diversidad de causas explica por qué el problema es tan complejo de abordar y por qué requiere soluciones integrales que vayan más allá de actuaciones puntuales.

El impacto, subrayó, es múltiple. Desde el punto de vista económico, las estimaciones sitúan las pérdidas asociadas al ANR en torno a 700 millones de euros anuales, con un volumen cercano a los 1.100 hm³ de agua, aproximadamente un 26 % del total suministrado a las redes. A ello se suma el impacto energético, el incremento del estrés sobre las fuentes hídricas en un contexto de escasez y la degradación de ecosistemas derivada de la sobreexplotación. Tampoco es menor el efecto sobre la percepción del servicio público, con consecuencias directas en la confianza de los abonados y en la reputación de las entidades gestoras.

Un reto estructural para el sector del agua

Más allá de las cifras, Linuesa incidió en los retos estructurales que dificultan la reducción del ANR. Entre ellos destacó la fragmentación del sector, con múltiples actores y realidades geográficas muy dispares; la financiación insuficiente y asimétrica, pese al impulso que han supuesto iniciativas como el PERTE; la disponibilidad y cualificación de los recursos humanos; y la creciente preocupación por la ciberseguridad, en un escenario de despliegue masivo de dispositivos conectados.

Marcelo Linuesa, Sales Consultant Public Sector en Vodafone IoT

A este conjunto de dificultades se suma un entorno marcado por la incertidumbre climática, que incrementa la presión sobre los sistemas de abastecimiento y exige respuestas más ágiles y basadas en información fiable. En este punto, uno de los principales problemas históricos ha sido la inconsistencia de los datos, derivada de la falta de sensorización, la obsolescencia de los equipos de medición y la escasa integración entre sistemas.

Frente a este diagnóstico, el ponente repasó las líneas de acción que ya están mostrando impactos positivos en la reducción del ANR: identificación temprana de fugas mediante sensorización e inteligencia artificial, modernización de tuberías, reubicación de contadores, eliminación de tramos sin medición, mantenimiento preventivo, sectorización de redes y digitalización de procesos como la telelectura, el telecontrol y la telegestión. Todo ello, debe complementarse con el empoderamiento del consumidor y campañas de concienciación que refuercen el uso responsable del recurso.

Las estimaciones sitúan las pérdidas asociadas al ANR en torno a 700 millones de euros anuales, con un volumen cercano a los 1.100 hm³ de agua, aproximadamente un 26 % del total suministrado a las redes

Las comunicaciones IoT como columna vertebral

En el núcleo de la ponencia, Linuesa defendió que todas estas iniciativas comparten un denominador común: sin comunicaciones IoT fiables, coherentes y sostenibles en el tiempo, ninguna de ellas es viable a escala. En este sentido, situó a Vodafone IoT como un catalizador tecnológico dentro del ecosistema del agua, capaz de garantizar la entrega y la coherencia del dato desde el dispositivo en campo hasta las plataformas de gestión.

La propuesta de Vodafone IoT se basa en una red troncal IoT global, apoyada en redes de acceso radio (RAN) y, cuando es necesario, en soluciones satelitales

La propuesta de Vodafone IoT se basa en una red troncal IoT global, apoyada en redes de acceso radio (RAN) y, cuando es necesario, en soluciones satelitales, que permite desplegar proyectos tanto a nivel nacional como internacional. Esta capilaridad resulta especialmente relevante en un sector con realidades muy diversas, desde grandes áreas metropolitanas hasta entornos rurales o de difícil acceso.

La conectividad no debe entenderse como un elemento aislado, sino como parte de una cadena de valor que incluye servicios de campo, dispositivos, plataformas head-end y MDM, e integración con fabricantes y proveedores de soluciones de agua. En este esquema, Vodafone IoT actúa como orquestador, asegurando que los datos fluyan de forma segura y consistente a lo largo de todo el ecosistema.

Tecnologías habilitadoras para despliegues masivos

La intervención dedicó un apartado específico a las tecnologías LPWAN, en particular NB-IoT y CAT-M, como soluciones especialmente adecuadas para casos de uso vinculados al ANR. Entre sus principales características destacan la larga duración de batería, la cobertura extendida incluso en ubicaciones complejas, la capacidad para despliegues masivos, el bajo consumo energético y unos costes ajustados tanto de hardware como de conectividad

Marcelo Linuesa, Sales Consultant Public Sector en Vodafone IoT

Otro aspecto clave es la bidireccionalidad, que permite no solo recibir datos, sino también gestionar y actualizar dispositivos de forma remota (OTA), ajustar parámetros y anticipar problemas de rendimiento. Esta capacidad resulta fundamental para mantener la fiabilidad del sistema y reducir costes operativos asociados a intervenciones en campo.

Más allá de la conectividad: gestión y datos

Más allá de la mera provisión de conectividad, Vodafone IoT actúa como un habilitador integral de la digitalización del agua. La compañía ofrece plataformas de gestión que permiten monitorizar, parametrizar y controlar las suscripciones desplegadas, incorporando ya elementos de aprendizaje automático para identificar patrones de tráfico, anomalías y riesgos asociados al rendimiento de los dispositivos o a la duración de las baterías.

La colaboración con fabricantes de contadores, caudalímetros, dataloggers o manómetros se presentó como un elemento clave para garantizar la interoperabilidad óptima entre dispositivos y red. En este ámbito, los procesos de homologación aportan garantías adicionales a las entidades que deben desplegar miles de equipos en el campo. Vodafone IoT ha desarrollado también dispositivos propios, como routers, módems y concentradores, que permiten dar conectividad a equipos que carecen de módulos integrados.

En el extremo final de la cadena, el acento se situó en la entrega del dato. Normalizar información procedente de múltiples fabricantes y tecnologías, asegurar su consistencia y facilitar su integración en plataformas de análisis y toma de decisiones es, en su visión, el verdadero objetivo de todo el despliegue tecnológico. Solo con datos fiables y persistentes en el tiempo es posible avanzar hacia una gestión del agua basada en evidencias.

Más allá de la mera provisión de conectividad, Vodafone IoT actúa como un habilitador integral de la digitalización del agua

Un habilitador para decisiones sostenibles

A modo de cierre, Marcelo Linuesa insistió en que las comunicaciones IoT no son un fin en sí mismas, sino un medio para habilitar decisiones y acciones orientadas a la reducción del ANR. En un contexto de estrés hídrico creciente, las utilities necesitan visibilidad en tiempo real del estado de sus redes, capacidad de anticipación y herramientas que les permitan priorizar inversiones y actuaciones con criterio.

Integrado desde el inicio del discurso, el mensaje final fue claro: la conectividad es la base silenciosa sobre la que se construye la digitalización del agua. El compromiso de Vodafone IoT pasa por seguir impulsando un ecosistema en el que tecnología, datos y personas trabajen de forma coordinada para transformar el sector del agua y avanzar hacia una gestión más eficiente, resiliente y sostenible.