Entrevistas

«La innovación debe ser el puente entre las necesidades del sector del agua y la tecnología»

Laura F. Zarza
Por Laura F. Zarza
·ACCIONA··Lectura · 9 min
« innovación debe ser puente necesidades sector agua y tecnología»

En un momento en el que la innovación ha dejado de ser un elemento diferencial para convertirse en una condición necesaria del sector del agua, Ana Jiménez Banzo asume la gerencia de Innovación del negocio de Agua de ACCIONA con el reto de reforzar el papel de la tecnología como palanca de transformación real. Con una trayectoria consolidada en el desarrollo de soluciones avanzadas en desalación, reutilización y calidad del agua, Jiménez Banzo lidera un equipo multidisciplinar orientado a trasladar la investigación al terreno operativo.

Desde esta nueva responsabilidad, su enfoque pasa por impulsar una innovación cada vez más aplicada, capaz de dar respuesta a los grandes desafíos del ciclo integral del agua: desde la eficiencia energética y la eliminación de contaminantes emergentes hasta la aplicación de IA de procesos y la valorización de recursos. En esta entrevista, aborda cómo se articula la estrategia de Innovación del negocio de Agua de ACCIONA, qué avances están marcando el presente de tecnologías clave como la desalación y la reutilización, y por qué la innovación debe actuar como puente entre las necesidades del sector y las oportunidades que ofrece la tecnología

Pregunta: ​Recientemente ha asumido la Dirección de Innovación en el Negocio de Agua de ACCIONA. ¿Qué supone para usted este nuevo reto y qué visión quiere imprimir a esta nueva etapa?

Respuesta: Asumir la Dirección de Innovación en la línea de Agua de ACCIONA es un reto que afronto con gran ilusión y con un fuerte sentido de responsabilidad. Es un privilegio liderar un equipo de más de cuarenta investigadores y tecnólogos cuyo compromiso con la innovación en el sector del agua es extraordinario.

Además de acompañar su crecimiento, quiero impulsar una innovación más aplicada, capaz de convertir el conocimiento en soluciones operativas; fortalecer la colaboración interna y externa para integrar aún más la innovación con la operación, la ingeniería y el negocio; y garantizar que cada proyecto tenga un propósito claro y genere impacto ambiental, económico y social.

En definitiva, nuestro objetivo es seguir siendo un equipo referente, no solo por investigar, sino por transformar, llevar la tecnología al terreno, acelerar su adopción y demostrar que la innovación es un motor real para mejorar la gestión del agua en un contexto global cada vez más exigente.

Ana Jiménez Banzo. Gerente de Innovación del negocio de Agua de ACCIONA

P.- ¿Qué papel debe jugar hoy la innovación en el sector del agua, especialmente en un contexto de fuerte presión inversora y transformación tecnológica?

R.- La innovación debe ser el puente entre las necesidades reales del sector y las oportunidades que aporta la tecnología. Un puente que permita anticipar tendencias, acelerar la adopción de soluciones de alto impacto y, sobre todo, garantizar que las inversiones se traduzcan en valor tangible para la sociedad, los operadores y el medioambiente.

P.- ¿Cómo se articula la estrategia de Innovación dentro de la línea de Agua de ACCIONA y cuáles son actualmente sus principales líneas tecnológicas prioritarias?

Nuestra estrategia de Innovación parte de una idea fundamental: innovamos para dar respuesta a necesidades reales y generar un impacto positivo. En 2025 realizamos un ejercicio de reflexión estratégica que nos permitió identificar retos, oportunidades y amenazas del sector, cruzándolos con un análisis detallado de nuestras capacidades tecnológicas. Este trabajo nos proporciona una hoja de ruta sólida para reforzar nuestro liderazgo en los próximos años.

"Nuestro objetivo es demostrar que la innovación es un motor real para mejorar la gestión del agua en un contexto global cada vez más exigente"

Entre nuestras prioridades destaca avanzar en la descarbonización del ciclo integral del agua, reduciendo consumos energéticos en desalación y depuración. También impulsaremos soluciones para recuperar recursos presentes en salmueras y corrientes de tratamiento, así como nuevas vías de valorización avanzada de fangos, especialmente orientadas al aprovechamiento energético.

Asimismo, estamos desarrollando tecnologías para la eliminación eficaz de contaminantes emergentes, una necesidad creciente tanto regulatoria como ambiental. En todas estas áreas, la innovación digital actúa como un habilitador esencial.

Finalmente, ampliamos nuestro enfoque hacia otras líneas del negocio, reforzando la colaboración con Agua para Agricultura, un ámbito con gran potencial tecnológico y de impacto en la gestión sostenible del recurso.

"Equilibrar la innovación disruptiva con la mejora continua es uno de los grandes retos en un sector tan conservador como el del agua"

P.- Desde su experiencia, ¿cómo se equilibra la innovación disruptiva con la mejora continua de tecnologías ya consolidadas?

R.- Equilibrar la innovación disruptiva con la mejora continua es uno de los grandes retos en un sector tan conservador como el del agua, donde los ciclos de adopción tecnológica pueden extenderse más de una década. Esto obliga a gestionar con precisión un portafolio que combine proyectos orientados a mejorar la competitividad actual con iniciativas más exploratorias que asegurarán la competitividad futura. Además, trabajamos en contextos muy diversos —aguas distintas, geografías, marcos regulatorios específicos— y con tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial, que pueden transformar por completo la operación de las plantas. Por ello es necesario mantener una cartera tecnológica amplia y equilibrar cuidadosamente los recursos.

En nuestro caso, logramos ese equilibrio combinando tres elementos: el apoyo corporativo, que nos proporciona visión estratégica y de tendencias; los programas de open innovation, como I’MNOVATION, que aportan velocidad y especialización a los proyectos más disruptivos; y una cartera bien estructurada, con un 30% de proyectos exploratorios y un 70% centrados en la adopción rápida y la generación de retorno económico y ambiental.

P.- En el ámbito de tecnología de membranas y ósmosis inversa, ¿dónde se sitúan hoy los principales límites técnicos de la desalación y qué avances destacaría en esta línea?

R.- En el ámbito de la tecnología de membranas y la ósmosis inversa, los principales límites técnicos de la desalación se concentran hoy en tres frentes donde también se están viendo avances importantes.

Por un lado, las últimas generaciones de membranas están logrando superar el tradicional compromiso entre rechazo y productividad, alcanzando mayores niveles de rechazo sin reducir —e incluso aumentando— el caudal de permeado.

Ana Jiménez Banzo. Gerente de Innovación del negocio de Agua de ACCIONA

P.- En el ámbito de la reutilización y el tratamiento avanzado, ¿qué retos técnicos están marcando la agenda de innovación en estos momentos?

R.- Uno de los desafíos más relevantes es la eliminación de contaminantes emergentes. La nueva Directiva Europea de Aguas Residuales Urbanas (Directiva TARU) exige incorporar tratamientos avanzados capaces de abordarlos con garantías, impulsando tecnologías como la oxidación avanzada, sistemas de adsorción más selectivos y combinaciones híbridas basadas en membranas. Todas ellas muestran un gran potencial, aunque aún existe margen para mejorar su eficiencia energética y su capacidad de adaptación a la gran diversidad de compuestos presentes.

Otro reto clave es reducir la huella ambiental de las propias plantas, tanto en consumo energético como en ocupación de espacio. La Directiva TARU impulsa depuradoras más compactas, eficientes y autosuficientes, que obliga a adoptar nuevos enfoques en las etapas de diseño y operación. 

Por último, la economía circular plantea convertir las EDAR en biofactorías capaces de recuperar recursos y valorizar fangos para convertirlos en recursos útiles, ya sea como productos seguros para el suelo, materiales para otras industrias o combustibles renovables. En ACCIONA avanzamos en esta línea con proyectos de I+D como ICARUS, PHOS4EU y NIMBI.

"La experimentación piloto en entorno real es una etapa clave en nuestras actividades diarias del Departamento de Innovación"

P.- ¿Qué peso tienen la experimentación en planta piloto y la validación en entornos reales para convertir la investigación en soluciones industriales?

R.- La experimentación en planta piloto y, especialmente, la validación en entornos reales son pasos absolutamente determinantes para transformar la investigación en soluciones industriales viables. Constituyen la fase lógica posterior al desarrollo en laboratorio o a pequeña escala, y permiten evaluar tecnologías utilizando equipos y componentes comerciales sometidos a condiciones operativas reales (cambios en la calidad de agua, variaciones estacionales…), lo que garantiza que los resultados obtenidos sean representativos, fiables y escalables.

"En los últimos meses hemos desarrollado una metodología que nos permite realizar una evaluación cualitativa y cuantitativa de cada proyecto de I+D"

Este tipo de experimentación piloto en entorno real es una etapa clave en nuestras actividades diarias del Departamento de Innovación. Prueba de ello es, por ejemplo, nuestra plataforma demostrativa LEAD® (Leading Experimental Accelerator in Desalination). Ubicada en las instalaciones de la Desaladora de San Pedro del Pinatar (Murcia), LEAD® comprende diez plantas piloto demostrativas (de hasta 45 m3/h de capacidad), que replican las diferentes etapas del proceso de desalación, desde la captación hasta el pretratamiento. Nos permite simular condiciones de operación extremas, como blooms de algas o episodios de tormentas, y optimizar así diferentes etapas del tratamiento de desalación.

La relevancia de esta fase es tal que cada vez más proyectos internacionales exigen una etapa piloto previa para reproducir condiciones reales de operación en el futuro emplazamiento. En ACCIONA contamos con experiencia consolidada en este modelo de validación dentro de proyectos emblemáticos en Reino Unido, Australia, EE. UU. o varios países árabes. Esta práctica no solo refuerza las propuestas técnicas y su escalabilidad, sino que también ha contribuido al proceso de internacionalización y posicionamiento tecnológico de nuestro Departamento de Innovación.

Ana Jiménez Banzo. Gerente de Innovación del negocio de Agua de ACCIONA

P.- La I+D requiere inversiones sostenidas. ¿Cómo se decide dónde invertir y cómo se mide el retorno tecnológico y estratégico de esa inversión?

R.- En los últimos meses hemos desarrollado una metodología que nos permite realizar una evaluación cualitativa y cuantitativa de cada proyecto de I+D. Este marco incorpora parámetros como el grado de alineamiento con la estrategia de ACCIONA, la capacidad de dar respuesta a necesidades de mercado y clientes, su potencial de escalabilidad y otros elementos relevantes, como su contribución a la atracción y retención de talento.

Además, cada proyecto debe establecer un conjunto de KPIs específicos y cuantificados, algunos obligatoriamente vinculados a retornos económicos. Con toda esta información elaboramos un modelo de negocio —o un escenario hipotético de explotación— que nos permite estimar distintos ratios económicos y la viabilidad de cada proyecto.

A partir de este análisis, y considerando aspectos adicionales como el nivel de madurez tecnológica, la necesidad de colaboraciones externas o la inversión requerida, priorizamos las iniciativas y tomamos decisiones de inversión. A medida que los proyectos avanzan, trabajamos en reducir incertidumbres y actualizar estos análisis, de manera que las decisiones se reevalúan periódicamente y los retornos se estiman con mayor precisión.

"En la próxima década, la inteligencia artificial será decisiva para operar de forma predictiva, optimizar la energía y anticipar riesgos"

P.- Mirando al futuro, ¿qué tecnologías o enfoques cree que redefinirán la I+D en el agua en la próxima década y qué papel quiere que juegue ACCIONA en ese escenario?

R.- En la próxima década veremos una I+D mucho más ágil, impulsada por el avance de la inteligencia artificial. Esta tecnología será decisiva para operar de forma predictiva, optimizar la energía y anticipar riesgos, y servirá como palanca para avanzar en otros desarrollos basados en un enfoque más tradicional. Además de monitorización avanzada en tiempo real, gemelos digitales integrados con IA, sensórica distribuida o las arquitecturas en Edge, será clave gestionar infraestructuras críticas en un entorno cambiante y dotarlas de mayor resiliencia. Necesitaremos soluciones de tratamiento más eficientes para afrontar retos como los contaminantes emergentes, la reutilización a gran escala o la resiliencia hídrica en un contexto de estrés creciente.

ACCIONA quiere ocupar una posición de liderazgo en este nuevo escenario: desarrollar tecnología propia de alto impacto, demostrarla a escala real, acelerar la adopción industrial y consolidar modelos de negocio donde la innovación tenga un impacto positivo en eficiencia, sostenibilidad y circularidad.