Digitalización

La transformación digital del ciclo hídrico pasa por la instrumentación

Laura F. Zarza
Por Laura F. Zarza
·VEGA Instrumentos··Lectura · 6 min
transformación digital ciclo hídrico pasa instrumentación

En el sector del agua, donde cada instalación presenta particularidades operativas y donde la fiabilidad de la instrumentación resulta crítica para garantizar la continuidad de los procesos, la demostración práctica de las tecnologías adquiere un valor especial. Con esa idea nació VEGATRUCK, una unidad móvil desarrollada por la compañía alemana VEGA que recorre distintos países acercando sus soluciones de medición directamente a plantas, ingenierías y operadores de infraestructuras hidráulicas.

Más que un simple vehículo de exposición, el VEGATRUCK funciona como una sala de formación y demostración itinerante. Cuando llega a su destino despliega un espacio interior equipado con modelos de aplicaciones reales, presentaciones técnicas y equipos en funcionamiento que permiten observar de cerca cómo operan los sensores y sistemas de medición. El objetivo es ofrecer a los visitantes la posibilidad de interactuar con la instrumentación en condiciones muy similares a las de sus propias instalaciones.

Durante su visita a Madrid, el equipo de VEGA Instrumentos organizó un recorrido guiado por distintos módulos centrados en aplicaciones del ciclo integral del agua. A lo largo de la visita se mostraron tecnologías de medición utilizadas en captaciones, estaciones de bombeo, redes de saneamiento y plantas de tratamiento, acompañadas de demostraciones prácticas de configuración y diagnóstico de los equipos.

Una empresa especializada en dos variables esenciales

La visita comenzó con una introducción a la trayectoria de VEGA, una multinacional alemana cuya sede y principal centro de producción se encuentran en el norte de la Selva Negra. Fundada en 1959, la empresa ha mantenido desde sus orígenes un enfoque claro: el desarrollo de soluciones de medición de nivel y presión.

Tal como explicó Javier Quiñones, comercial de VEGA Instrumentos durante la presentación inicial, esa especialización ha marcado la evolución tecnológica de la compañía a lo largo de más de seis décadas. «VEGA es una multinacional alemana. La empresa se fundó en 1959 y empezamos diseñando y fabricando equipos y soluciones de nivel y presión. Hoy en día seguimos diseñando y fabricando lo mismo».

Este enfoque ha permitido a la compañía consolidarse como especialista en estas dos variables de proceso, fundamentales en numerosos sectores industriales y especialmente en el ámbito del agua. En este sector, la medición precisa de niveles, presiones o caudales resulta imprescindible para garantizar la seguridad operativa, optimizar el funcionamiento de las instalaciones y asegurar el cumplimiento de los requisitos regulatorios.

La tecnología radar sin contacto permite medir el nivel sin que el sensor entre en contacto con el medio, reduciendo mantenimiento

Sensores radar para controlar el agua en todas sus fases

El recorrido por el interior del VEGATRUCK comenzó en el módulo dedicado a aplicaciones del sector del agua, donde se presentaron distintas soluciones basadas en tecnología radar sin contacto. Este tipo de sensores permite medir el nivel de líquidos o sólidos sin necesidad de que el instrumento entre en contacto con el medio, lo que reduce el mantenimiento y aumenta la fiabilidad de la medición en entornos complejos.

Entre los equipos mostrados se encontraban modelos como el VEGAPULS 31 o el VEGAPULS C11, diseñados específicamente para aplicaciones en el ciclo del agua. «Estos equipos están muy diseñados y orientados a la industria de agua», explicó Quiñones durante la demostración. «Son válidos para cualquier aplicación dentro de este módulo, desde medición en balsas hasta medición en canales abiertos para la medida de caudal».

La medición de caudal en canales abiertos

Uno de los ejemplos prácticos presentados durante la visita fue la medición de caudal en canales abiertos, una técnica ampliamente utilizada en depuradoras y redes de saneamiento para controlar los volúmenes de agua que circulan por el sistema.

En instalaciones de agua y saneamiento, la medición precisa de niveles y presiones resulta clave para garantizar procesos seguros y continuos

En este tipo de instalaciones se emplean estructuras hidráulicas normalizadas —como canales o vertederos calibrados— que generan una restricción controlada en el flujo del agua. Al medir el nivel aguas arriba de esa restricción, es posible calcular el caudal de forma indirecta mediante curvas hidráulicas previamente definidas. «Cuando tenemos un sistema de canal abierto, montamos un canal parcial para provocar una restricción», explicó Quiñones. «Al estar normalizado, solo tenemos que controlar el nivel a la entrada para obtener el caudal».

En estos casos, los sensores radar integran las curvas hidráulicas correspondientes al tipo de canal o vertedero, de modo que el equipo transforma automáticamente la medición de nivel en una señal proporcional al caudal.

La información puede integrarse posteriormente en sistemas de control mediante controladores como la gama VEGAMET, que permiten gestionar alarmas, relés y salidas de señal hacia los sistemas de supervisión de la planta. «Podríamos jugar con diferentes alarmas», añadió Quiñones. «Por ejemplo, si tenemos una crecida del caudal, podemos configurar un contacto para que en sala de control reciban una alerta».

Los sensores radar de 80 GHz permiten obtener mediciones precisas incluso en condiciones difíciles como espuma o turbulencias

Configuración y diagnóstico desde el móvil

Otro de los aspectos destacados durante la demostración fue la facilidad de configuración de los equipos mediante comunicación inalámbrica. VEGA ha incorporado conectividad Bluetooth en buena parte de su gama de sensores, lo que permite configurar y diagnosticar los instrumentos directamente desde un teléfono móvil o una tablet. «Cuando diseñamos estos equipos pensamos mucho en la facilidad de uso para el personal de planta», explicó Quiñones. «Por eso desarrollamos la comunicación mediante Bluetooth y una aplicación gratuita para Android e iOS».

A través de esta aplicación, el operario puede acceder a los parámetros del sensor, ajustar alarmas, configurar señales de salida o revisar el estado del equipo sin necesidad de abrir el instrumento ni conectarlo físicamente a un ordenador.

Además, la herramienta permite registrar eventos, descargar datos de diagnóstico y enviarlos al servicio técnico en caso de incidencia. «Cuando el operario no ve el error o no sabe por dónde puede ir, puede hacer un registro de servicio y enviarlo a nuestro soporte técnico», señaló Quiñones. «En muchos casos el problema se puede identificar y resolver muy rápidamente».

Instrumentación para entornos industriales complejos

El recorrido final del VEGATRUCK se centró en los sensores de mayor capacidad, diseñados para aplicaciones industriales más exigentes. Entre ellos destacan los radares de la serie VEGAPULS 6X, capaces de medir niveles en depósitos de gran altura o en entornos especialmente complejos.

La medición de nivel en canales abiertos permite calcular el caudal de forma indirecta mediante estructuras hidráulicas calibradas

Un ejemplo típico son los depósitos de fangos deshidratados en plantas de tratamiento de aguas residuales. En este tipo de procesos, la suciedad y las salpicaduras pueden acumularse sobre la lente del sensor y afectar a la medición.

Para evitar este problema, los equipos incorporan sistemas de purga que permiten limpiar periódicamente la lente mediante aire o agua comprimida. Este sistema reduce las tareas de mantenimiento y garantiza que el sensor continúe funcionando incluso en condiciones de proceso muy agresivas.

Un laboratorio itinerante para acercar la tecnología al usuario

Con sus 17 metros de longitud, un peso de 38 toneladas y una estructura desplegable que alcanza los ocho metros de ancho, el VEGATRUCK funciona como un auténtico laboratorio itinerante de instrumentación industrial.

Más allá de la exhibición tecnológica, su objetivo principal es crear un entorno donde fabricantes, ingenierías y operadores de planta puedan analizar juntos las necesidades de cada instalación y explorar soluciones adaptadas a cada proceso.

En un sector tan diverso como el del agua, donde cada infraestructura presenta condiciones operativas distintas, este enfoque permite trasladar la tecnología directamente al lugar donde se utiliza.

Tal como resumió Javier Quiñones al final de la visita: «La idea no es solo vender un equipo, sino ofrecer una solución».