En el Spain Smart Water Summit 2025, Alejandro Blanco, Solution Specialist en Terranova, intervino dentro de la sesión “Agua No Registrada: detección, control y reducción desde la tecnología” para poner el foco en un elemento transversal a todas las soluciones presentadas a lo largo de la jornada: el software como capa habilitadora que permite transformar la medición en decisiones operativas rápidas, coherentes y escalables. Su ponencia integró desde el inicio una idea clara: sin una plataforma capaz de recopilar, normalizar, analizar y redistribuir el dato de forma eficiente, la digitalización de la red se queda incompleta.
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Blanco comenzó situando el papel de Terranova dentro del ecosistema del agua. La compañía se dedica al desarrollo de software para utilities y aporta valor, especialmente, en ámbitos como la detección de fugas, el análisis del agua no registrada y la explotación avanzada de datos procedentes de múltiples tecnologías de medición. En un contexto en el que la digitalización se ha consolidado como columna vertebral del sector, Terranova actúa como nexo entre el contador, la red y los sistemas corporativos, permitiendo anticiparse a incidencias y minimizar tiempos de reacción.

Medición inteligente más allá del consumo
Uno de los primeros conceptos abordados fue el de medición inteligente real. Blanco subrayó que no se trata únicamente de recoger el dato de consumo, sino de disponer de información continua y en casi tiempo real sobre el estado del contador, su batería, la válvula, las alarmas activas o la calidad de la comunicación. La plataforma Terranova Advanced Metering Management (TAMM) centraliza toda esta información y la convierte en una base sólida para el análisis posterior.
Terranova no plantea sus proyectos como sustituciones traumáticas de lo existente, sino como capas que se integran sobre sistemas ya desplegados
El proceso, explicó, se estructura en tres etapas: recopilación del dato desde el contador, analítica dentro de la plataforma y envío de la información normalizada a sistemas de terceros. Este enfoque permite unificar datos procedentes de distintos fabricantes y tecnologías, optimizar el consumo energético de los dispositivos y mejorar la fiabilidad global del sistema. La excelencia en la medición no se limita, por tanto, a la precisión del contador, sino a la coherencia de todo el flujo de datos.
Blanco insistió en la importancia de que estas plataformas estén preparadas para el futuro. En el caso de Terranova, esto se traduce en una neutralidad tecnológica total: compatibilidad con cualquier fabricante y con cualquier tecnología de comunicación. Cuando un nuevo modelo de contador no está aún integrado, el equipo de desarrollo puede incorporarlo en plazos de cuatro a seis semanas, garantizando que la plataforma evolucione al ritmo del mercado y de las necesidades del cliente.
Aprovechar lo existente y evitar rupturas
Otro de los ejes de la intervención fue el concepto de apalancamiento. Terranova no plantea sus proyectos como sustituciones traumáticas de lo existente, sino como capas que se integran sobre sistemas ya desplegados. Plataformas de telelectura previas, parques de contadores heterogéneos o soluciones corporativas en uso pueden coexistir con TAMM, ampliando funcionalidades sin obligar a empezar de cero.

Blanco destacó además que TAMM es una solución modular y escalable, que permite comenzar con un paquete básico e incorporar nuevas funcionalidades conforme crecen las necesidades del operador. Esta flexibilidad facilita la adopción progresiva y reduce barreras de entrada en proyectos de digitalización complejos.
Arquitectura de la plataforma TAMM
La ponencia profundizó en la arquitectura de la solución, compuesta principalmente por dos grandes bloques: TAMM, como interfaz gráfica y entorno de visualización, y HES, como sistema de recopilación y almacenamiento de datos. Los contadores, independientemente de su tecnología, envían la información a HES, donde se almacenan no solo consumos, sino también eventos, diagnósticos, alarmas y predicciones.
A partir de ahí, los datos se estructuran en el MDM y se ponen a disposición tanto del propio usuario como de sistemas externos, incluyendo plataformas de facturación o herramientas analíticas avanzadas. Un aspecto clave es la bidireccionalidad: desde la propia plataforma es posible enviar órdenes a los contadores, como cierres de válvula, cambios de firmware o ajustes en las ventanas de comunicación, reduciendo desplazamientos a campo y costes operativos.
La arquitectura contempla además la convivencia con servidores LoRaWAN u otros sistemas de terceros, así como herramientas específicas para entornos con concentradores de radiofrecuencia. A esto se suma TAMM Mobile, la aplicación móvil para operarios de campo, que permite configurar dispositivos localmente, recuperar datos almacenados o actuar como respaldo cuando la conectividad remota no está disponible.
TAMM es una solución modular y escalable, que permite comenzar con un paquete básico e incorporar nuevas funcionalidades conforme crecen las necesidades del operador
Analítica visual para decisiones rápidas
Uno de los puntos más prácticos de la intervención fue el recorrido por las pantallas de la plataforma, concebidas para facilitar una toma de decisiones rápida. Al acceder al sistema, el usuario obtiene una visión global del estado de la red: número de contadores activos, alarmas registradas, éxito de las comunicaciones y disponibilidad de medidas, con gráficos que permiten identificar problemas de un vistazo.
La clasificación de alarmas por criticidad ayuda a priorizar actuaciones. Alarmas de batería, consumos anómalos o ausencia de comunicación se visualizan de forma inmediata, evitando análisis manuales prolongados. En el ámbito del consumo, la plataforma permite analizar curvas horarias, detectando patrones nocturnos anómalos que pueden indicar fugas, grifos abiertos o incidencias internas.
Las vistas de comunicación muestran, día a día, qué contadores han transmitido correctamente y cuáles no, facilitando la identificación de zonas con problemas de cobertura o de dispositivos con fallos recurrentes. Este enfoque reduce tiempos de diagnóstico y permite actuar antes de que el problema se agrave.

Alertas, fraude y actuación remota
Blanco explicó cómo el sistema de advertencias permite definir reglas personalizadas para detectar situaciones como consumo cero prolongado, consumos bajos, consumos nocturnos o ausencia de lectura. Estas alertas no solo contribuyen a la detección temprana de fugas, sino también a identificar posibles fraudes o manipulaciones, con el consiguiente ahorro económico para la empresa.
La posibilidad de enviar comandos masivos a dispositivos desde la plataforma supone otro salto operativo. Acciones que antes requerían la visita de un operario —como cerrar una válvula o modificar la frecuencia de comunicación— pueden ejecutarse de forma remota, optimizando recursos y reduciendo tiempos de respuesta. La supervisión del proceso de envío de comandos garantiza además la trazabilidad de las actuaciones.
En campo, TAMM Mobile simplifica el trabajo del operario al ofrecer una interfaz única para interactuar con distintos modelos de contador y tecnologías, con una curva de aprendizaje reducida y orientada a procesos, no a dispositivos. Esta homogeneidad mejora la eficiencia desde el primer día de uso.
Una plataforma al servicio del ANR
A modo de síntesis, Alejandro Blanco cerró su intervención destacando cinco grandes beneficios de la plataforma TAMM: detección temprana de fugas y consumos excesivos, reducción de costes operativos, información altamente analizada para decisiones rápidas, facilidad de uso y compatibilidad total con el parque de contadores existente. Todo ello se apoya en una fuerte apuesta por la seguridad, con datos cifrados, doble autenticación y control de accesos.
Integrada dentro de la sesión sobre agua no registrada, la ponencia dejó claro que la tecnología de medición solo alcanza su máximo potencial cuando se combina con un software capaz de orquestar datos, procesos y personas. En la propuesta de Terranova, el valor no está únicamente en detectar una fuga, sino en hacerlo antes, con menos recursos y con una visión global de la red, convirtiendo el dato en una herramienta real de eficiencia y sostenibilidad.





