Digitalización

Saint-Gobain PAM reivindica la economía circular como eje para redes de agua más sostenibles

Laura F. Zarza
Por Laura F. Zarza
·Saint Gobain PAM··Lectura · 4 min

En el Spain Smart Water Summit 2025, Mónica Herranz Méndez, responsable de Normalización y Valoración en Saint-Gobain PAM, centró su intervención en el papel de los materiales, la durabilidad y la economía circular como elementos clave para reducir pérdidas, minimizar el impacto ambiental y garantizar la sostenibilidad a largo plazo de las infraestructuras del agua.

Herranz comenzó subrayando una idea transversal a todo el encuentro: hablar de agua implica una responsabilidad colectiva, tanto como ciudadanos como desde las empresas, administraciones, proyectistas e instaladores que intervienen en el ciclo integral. En este contexto, recordó que la sostenibilidad del agua no depende únicamente de la operación o de la digitalización, sino también —y de forma decisiva— de cómo se diseña, fabrica, instala y mantiene la red que la transporta.

No te pierdas todo lo que sucedió en Spain Smart Water Summit 2025

Contratación pública y criterios de sostenibilidad

Uno de los primeros ejes de la ponencia fue el marco normativo que rige actualmente la contratación pública. Herranz destacó que la Ley de Contratos del Sector Público exige incorporar criterios sociales y medioambientales en las licitaciones, vinculados directamente al objeto del contrato. Entre ellos, citó la durabilidad de los productos, el uso de materiales reciclados, la reducción de residuos, el ahorro de recursos —agua y energía— y la ausencia de sustancias peligrosas.

A este marco nacional se suma el Reglamento europeo de Ecodiseño, que refuerza estos principios y sitúa la vida útil de los productos como un factor clave. En este punto, Herranz fue clara: no hay nada menos sostenible que una infraestructura que falla prematuramente y debe sustituirse con frecuencia, con el consiguiente consumo de recursos, emisiones y afecciones al entorno.

Mónica Herranz Méndez, responsable de Normalización y Valoración en Saint-Gobain PAM

La fundición dúctil como material estratégico

Desde esta perspectiva, la ponencia puso el foco en la fundición dúctil como material para redes de agua potable, saneamiento y riego. Herranz explicó que se trata de un material con alta resistencia mecánica y elasticidad, lo que le confiere una mayor seguridad frente a roturas y fugas. A ello se suman los revestimientos exteriores, que triplican la vida útil de las tuberías, y los revestimientos interiores, diseñados para garantizar la salubridad del agua transportada.

El resultado es una red con menores necesidades de mantenimiento durante todo su ciclo de vida y una reducción significativa del riesgo de pérdidas de agua, un aspecto especialmente relevante en un contexto de escasez hídrica y envejecimiento de infraestructuras.

Economía circular aplicada al ciclo del agua

Herranz detalló cómo el modelo industrial de Saint-Gobain PAM se basa en un ciclo de vida plenamente circular. Actualmente, los productos incorporan en torno a un 83 % de material metálico reciclado, y las tuberías de fundición dúctil son reciclables indefinidamente al final de su vida útil.

Mónica Herranz Méndez, responsable de Normalización y Valoración en Saint-Gobain PAM

Innovación más allá del producto

La ponencia abordó también innovaciones complementarias que contribuyen a reducir el impacto global del ciclo de vida de las redes. Entre ellas, Herranz destacó el uso de metodologías BIM, que permiten optimizar el diseño desde fases tempranas, reducir errores en obra y minimizar desplazamientos y retrabajos.

Otra de las iniciativas presentadas fue el transporte de bajas emisiones, basado en camiones que utilizan biocombustibles de segunda generación a partir de residuos, capaces de reducir hasta en un 83 % las emisiones de CO₂ respecto al transporte convencional. Saint-Gobain PAM ofrece además a sus clientes certificados de reducción de emisiones, reforzando la trazabilidad ambiental de los proyectos.

En el ámbito de la instalación, se presentaron soluciones como juntas con sistemas de verificación, que permiten comprobar en el momento del montaje la estanqueidad y la presión, asegurando que no existen fugas desde el inicio y evitando costes y pérdidas posteriores.

La sostenibilidad del agua no depende únicamente de la operación o de la digitalización, sino también de cómo se diseña, fabrica, instala y mantiene la red que la transporta

Un enfoque de ciclo de vida completo

A lo largo de su intervención, Herranz insistió en que la sostenibilidad debe evaluarse desde una visión de ciclo de vida completo, que abarque diseño, fabricación, transporte, instalación, operación y fin de vida. Solo así es posible tomar decisiones coherentes que reduzcan el impacto ambiental real y contribuyan a redes más resilientes y eficientes.

Integrado desde el inicio del discurso, el mensaje final fue que la economía circular aplicada a las infraestructuras del agua no es una opción complementaria, sino una condición necesaria para afrontar los retos actuales del sector. Materiales duraderos, procesos eficientes e innovación continua se presentan como un camino seguro para el agua, alineado con los objetivos climáticos, regulatorios y sociales del presente y del futuro.