Sabadell fue durante más de un siglo la capital lanera de España, una ciudad industrial que le valió el apodo de Manchester catalana. Hoy aspira a otra capitalidad: la del agua regenerada. En el polígono de Sant Pau de Riu Sec, más de la mitad del agua que consumen comercios e industrias ya ha sido depurada y devuelta al circuito. En Can Gambús, los vecinos tendrán pronto dos contadores en casa: uno de agua potable, otro de regenerada. Y en Serra Camaró, una potabilizadora recién inaugurada extrae por primera vez agua subterránea que llevaba décadas bajo la ciudad sin aprovecharse.
Todo eso ocurre en un municipio de 225.000 habitantes que hace apenas un año soportaba la peor sequía en décadas sin aplicar una sola restricción doméstica. La pregunta es cómo. La respuesta tiene nombre propio: Aigües Sabadell, la empresa mixta participada por el Ayuntamiento y Veolia, cuyo plan estratégico Biotop ha sido reconocido como buena práctica en circularidad por el Pacto Mundial de Naciones Unidas y cuyo proyecto Sabadell Aigua Circular fue distinguido como referente europeo por Water Reuse Europe en 2025.
Marta Farrés llegó a la alcaldía en 2019 y desde entonces ha hecho del agua un eje estructural de su mandato. En esta conversación recorre el camino que está transformando a Sabadell: de la autonomía hídrica con Sabadell Aigua Circular a la exportación de agua regenerada al Vallès, pasando por la digitalización del servicio con el proyecto FLOW y una apuesta pionera en salud ambiental con LIFE Genesys. El retrato de una ciudad que históricamente dependía del agua de otros y ahora se prepara para compartirla.

Pregunta: Alcaldesa, la sequía que vivió Cataluña puso a prueba a todas las ciudades. ¿Qué aprendió Sabadell de aquella experiencia y cómo está condicionando las decisiones que se toman hoy en materia de agua?
Respuesta: A pesar de la gravedad de la sequía, en Sabadell no tuvimos que aplicar restricciones en el consumo doméstico ni bajadas de presión, más allá de las limitaciones generales decretadas por la Generalitat. Y lo conseguimos porque hace años que Sabadell es una ciudad líder en la gestión del agua. Somos muy conscientes de que estamos ante un recurso extremadamente valioso y hemos sido pioneros en su reutilización; contamos con una depuradora referente a nivel europeo y acabamos de poner en marcha una potabilizadora que nos permitirá ganar 1 hm³ de agua freática cada año. Estamos trabajando para transformar el uso del agua y, gracias a esta gestión y a la concienciación de la ciudadanía, no tuvimos restricciones.
"A pesar de la gravedad de la sequía, en Sabadell no tuvimos que aplicar restricciones en el consumo doméstico ni bajadas de presión"
En el caso de la sequía, mucho antes de entrar en los estadios más graves, en Sabadell ya trabajábamos de forma coordinada en dos comisiones: una, a nivel político y de gobernanza; y la otra, más técnica y experta, integrada por técnicos tanto del Ayuntamiento como de la operadora del servicio, Aigües Sabadell.
Sabadell hizo los deberes y cumplió. Por eso, siempre reclamé que a nuestra ciudad no nos podían tratar igual que a otros municipios que no habían cumplido como nosotros. En definitiva, la sequía nos ha confirmado que estamos haciendo bien nuestro trabajo y que nuestro modelo de reutilización no es una opción, sino un deber hacia generaciones futuras en el que debemos seguir trabajando.
P.- Hablan de una «segunda gran transformación hídrica» de la ciudad y la concretáis en el proyecto ‘Sabadell Aigua Circular’, que aspira a sustituir hasta el 20% del consumo anual por agua de origen local. ¿Qué implica esa transformación y en qué se está traduciendo sobre el terreno?
R.- Nos gusta decir que estamos abordando la segunda gran transformación hídrica de Sabadell porque hemos pasado de una ciudad que históricamente ha tenido que importar agua para su subsistencia a una ciudad capital, también desde el punto de vista hídrico, que es capaz de exportar recursos hídricos y ser solidaria con el entorno.
La primera transformación hídrica fue hace más de 75 años, con la constitución de Aigües Sabadell y la búsqueda de soluciones para garantizar agua suficiente para mantener el crecimiento de Sabadell. Ahora trabajamos en esta segunda revolución para liderar la resiliencia hídrica y situar el agua regenerada como recurso clave dentro y fuera de Sabadell. Estamos convencidos de que los retos globales se pueden combatir con respuestas locales. Las ciudades debemos y podemos ser motor de cambio y por ello en Sabadell estamos impulsando diferentes medidas para combatir la emergencia climática y proteger al máximo nuestros recursos naturales.
En el caso del agua, destaca el proyecto que hemos bautizado como ‘Sabadell Aigua Circular’. Con él pretendemos garantizar el agua en la ciudad y luchar contra el cambio climático. Básicamente, trabajamos en dos ejes en paralelo: por un lado, el agua freática propia de la ciudad y, por otro, la regeneración. El objetivo es sustituir el equivalente al 20% del consumo anual de la ciudad por agua freática y regenerada.
"La colaboración público-privada en Aigües Sabadell, participada por el Ayuntamiento y Veolia, es clave para generar cambios reales"
P.- Sabadell ha puesto en marcha su primera potabilizadora, en Serra Camaró, con capacidad para tratar hasta 1 hm³ de agua subterránea al año. ¿Qué significa recuperar captaciones propias tras décadas de dependencia del suministro en alta y cómo cambia eso la posición de Sabadell dentro del sistema metropolitano?
R.- Somos una ciudad comprometida con el planeta. Estamos luchando contra la emergencia climática que, entre otras consecuencias, nos provoca graves sequías como la que hemos vivido recientemente en Cataluña. Y lo hacemos desde diferentes ámbitos, no solo el agua.
"Nuestro modelo de reutilización no es una opción, sino un deber hacia generaciones futuras en el que debemos seguir trabajando"
Pero en relación a los recursos hídricos, que es lo que aquí nos ocupa, nuestra principal contribución es ahorrar agua de los embalses de las cuencas internas de Cataluña y, para hacerlo, tenemos que garantizar nuestro autoabastecimiento mediante recursos propios. Si sustituimos parte del agua, que actualmente procede de los embalses, por recursos propios de nuestra ciudad reducimos la dependencia actual del proveedor en alta (Aigües Ter Llobregat) y ahorramos agua para el resto del área metropolitana de Barcelona.
Hemos construido una potabilizadora en Sabadell, la primera que tiene nuestra ciudad, y hemos abierto en canal, literalmente, la ciudad para instalar más de 2 km de nuevas tuberías que conducirán el agua de los pozos y minas del río Ripoll y Parc Catalunya hasta la nueva potabilizadora. La nueva instalación está en funcionamiento desde este mes de marzo y está dimensionada para tratar hasta 1 hm³ de agua.
P.- En el polígono de Sant Pau de Riu Sec, más de la mitad del agua consumida ya es regenerada. ¿Qué decisiones técnicas y políticas han hecho posible ese resultado y qué lo distingue de otras experiencias en España?
R.- A nosotros nos gusta decir que Sabadell es la capital del agua regenerada porque la regenerada es un eje prioritario para nosotros. Sabadell fue la primera ciudad en Cataluña en disponer de una concesión para destinar agua regenerada, procedente de la depuradora, para el ámbito urbano y doméstico, concretamente para la descarga de cisternas de lavabo. Desde 2014, el agua regenerada se distribuye, mediante una red propia, a una parte de la ciudad y llega a consumidores privados, que usan este recurso para la descarga de cisternas. No conocemos un modelo similar en Cataluña, ni en España ni en Europa. De hecho, el pasado 2025 tuvimos la oportunidad de exponer nuestra apuesta por el agua regenerada en Bruselas, donde fue aplaudida por administraciones y operadoras del ciclo del agua de Europa. ‘Sabadell Aigua Circular’ fue escogido, además, como referente europeo en 2025 por la asociación Water Reuse Europe.
Todo esto no es casualidad; estamos trabajando desde el año 1999 para llegar donde estamos hoy. Empezamos compartiendo la visión del ciclo integral del agua en el ámbito urbano, incorporando el saneamiento a la gestión de Aigües Sabadell. Ya en 2004 hicimos nuestro primer plan director de utilización de agua no potable y desde 2010 tenemos una ordenanza municipal de ahorro de agua, donde ya situábamos el agua regenerada como recurso estratégico.
Ahora nuestro objetivo es extender a toda la ciudad nuestra experiencia positiva del área industrial y comercial de Sant Pau de Riu Sec, donde existe una red de distribución dual (potable y regenerada). En esta zona, el 50% del agua que consumen los comercios e industrias ya es regenerada, es decir, estamos ahorrando agua potable.

P.- La red de agua regenerada se está extendiendo ahora hacia Can Gambús y nuevas zonas residenciales. ¿Es viable seguir creciendo en reutilización dentro de una ciudad ya consolidada urbanísticamente?
R.- El año pasado acabamos la instalación de más de 3 km de nuevas tuberías para hacer llegar el agua regenerada, procedente de la depuradora de Riu Sec, hasta el oeste de la ciudad, concretamente al barrio de Can Gambús. Además de destinar este recurso para el riego de zonas verdes municipales, todos los vecinos de esta zona de la ciudad dispondrán en breve de dos contadores: uno potable y otro de regenerada. El agua regenerada entrará en los domicilios para destinarse al riego de jardines privados y a la descarga de cisternas de lavabo.
Somos conscientes de que no podemos canalizar toda la ciudad para tener agua regenerada, pero sí que tenemos todavía margen para crecer. Por un lado, estamos culminando, junto con Aigües Sabadell, la redacción de un nuevo Plan Director del Agua Regenerada, que definirá dónde extender la red, priorizando zonas industriales y grandes parques urbanos. Utilizaremos también una red existente de agua no potable en el norte de la ciudad, que actualmente se utiliza básicamente para riegos municipales mediante agua de pozos. Como ahora potabilizaremos toda el agua freática, podremos conectar esta red a la de agua regenerada.
A nivel global, en regenerada prevemos distribuir el equivalente al 10% del consumo anual de agua potable de Sabadell, tanto dentro como fuera de la ciudad: 1 hm³.
P.- Más allá de los límites municipales, Sabadell trabaja ya para suministrar agua regenerada a otros municipios del Vallès. ¿Qué papel aspira a desempeñar la ciudad en la gestión hídrica del territorio?
R.- Esta es la segunda gran transformación hídrica de la ciudad que anteriormente mencionaba: de una ciudad que nunca ha tenido recursos hídricos suficientes y que históricamente ha tenido que importar agua, a una ciudad solidaria con nuestro entorno que es capaz de exportar agua.

P.- El proyecto FLOW, dotado con más de tres millones de euros del PERTE de digitalización del ciclo del agua, prevé instalar contadores inteligentes, implantar inteligencia artificial y desplegar un gemelo digital de la red. ¿Hasta qué punto va a transformar la forma en que Aigües Sabadell opera y gestiona el servicio?
R.- Este importantísimo proyecto, el FLOW, es un ejemplo más del éxito conjunto de nuestro modelo público-privado. El proyecto FLOW persigue precisamente potenciar, todavía más, la resiliencia de la ciudad apoyándose en la digitalización, así como acelerar gran parte de las iniciativas que integran el Biotop, el plan estratégico a medio plazo que compartimos Ayuntamiento y Veolia que, por cierto, ha sido reconocido como buena práctica en circularidad por parte del Pacto Mundial de las Naciones Unidas.
El proyecto seleccionado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico incluye veintitrés actuaciones a finalizar antes de este verano. Vamos a instalar más de 9.000 contadores de telelectura, a implantar soluciones de inteligencia artificial aplicada al ciclo del agua y a potenciar la transparencia del servicio de agua con nuevas plataformas e incluso un nuevo observatorio a disposición de la ciudadanía. En definitiva, buscamos insistir en ampliar y diversificar los recursos hídricos disponibles, dando continuidad a lo que ya estamos haciendo con el ‘Sabadell Aigua Circular’: ahondar en una gestión hídrica todavía más eficiente y avanzar en términos de transparencia para mejorar la información y sensibilización ciudadana.
"El Biotop, el plan estratégico que compartimos Ayuntamiento y Veolia, ha sido reconocido por el Pacto Mundial de Naciones Unidas"
P.- Uno de los elementos más singulares del proyecto es el futuro Observatorio de Salud Ambiental y Comunitaria. ¿De qué manera puede la transparencia en los datos del servicio reforzar la confianza de la ciudadanía?
R.- Transparencia es confianza. La mayoría de la población solo es consciente del servicio de agua cuando abre el grifo y no sale agua. Pero detrás de este gesto hay tecnología, innovación, infraestructuras y profesionales. Si hacemos más transparente la gestión del ciclo urbano del agua, lograremos todavía más confianza, conocimiento y más compromiso medioambiental de nuestros vecinos y vecinas.
El Observatorio de la Salud Ambiental de Sabadell busca precisamente esto: poner a disposición de la ciudadanía el conjunto de datos que recogeremos con toda la sensórica del proyecto FLOW. Además de presentar los datos agregados del servicio de agua, ayudará a interpretarlos para, a su vez, contribuir a la sensibilización ciudadana.
P.- Las depuradoras de Sabadell avanzan hacia la autosuficiencia energética y albergan los mayores parques solares fotovoltaicos del ámbito de la depuración en Cataluña. ¿Puede el ciclo del agua convertirse también en motor de transición energética a escala local?
R.- Nosotros estamos convencidos de que sí y lo estamos haciendo. Por ejemplo, todas las instalaciones del ciclo del agua en Sabadell cuentan con cubiertas solares para el autoconsumo. Y las dos depuradoras de Sabadell cuentan con los dos parques solares fotovoltaicos más grandes del ámbito de la depuración en Cataluña.
Además, aprovechamos la energía del propio proceso de depuración mediante la cogeneración. Una de nuestras depuradoras, la EDAR Riu Ripoll, ya es prácticamente autosuficiente desde el punto de vista energético.
Todo esto es posible gracias al impulso de la administración pública y la experiencia del operador privado. En nuestro caso, además, tenemos la suerte de tener como socio tecnológico en Aigües Sabadell a Veolia, experta también en energía y referente en descarbonización.
P.- EDUCASSA, el programa de sensibilización ambiental que impulsan Aigües Sabadell, a través de Veolia y el Ayuntamiento, cumple cuarenta años y es el decano en su categoría en España. Mientras tanto, los sabadellenses consumen apenas 95 litros por habitante y día, muy por debajo de la media. ¿Qué papel juega la cultura del agua como garantía de resiliencia a largo plazo para una ciudad como Sabadell?
R.- Estamos muy orgullosos del EDUCASSA y de sus resultados. Se trata del primer programa educativo de estas características que se hizo en España. En estos cuarenta años, más de 150.000 sabadellenses han participado en alguno de sus talleres de sensibilización. En muchas familias ya son dos generaciones, la de padres e hijos, los que recuerdan a otros la necesidad de cerrar el grifo mientras se lavan los dientes.
El programa EDUCASSA es todo un clásico en Sabadell. Está plenamente consolidado, forma parte de la oferta municipal de un programa de actividades para escolares que se llama ‘Ciudad y Escuela’ y cuenta con la participación de todos los centros educativos de la ciudad. Es un éxito más del trabajo conjunto entre Aigües Sabadell, el Ayuntamiento —en este caso la concejalía de Educación— y toda la comunidad educativa local.
Creo que la administración pública debe liderar la gestión eficiente del agua e invertir en infraestructuras hídricas, pero sin el compromiso ciudadano, no serviría de nada. En Sabadell, la ciudadanía está comprometida.






