Un equipo de investigación de la Universidad de Barcelona ha identificado limitaciones en las herramientas actuales de evaluación de la calidad ecológica de ríos temporales. Estas herramientas, diseñadas originalmente para ríos con flujo constante, no reflejan con precisión los cambios ecológicos en cursos de agua que alternan períodos con y sin agua.
Los ríos temporales se encuentran en muchas regiones de Europa y el mundo y se caracterizan por episodios de sequía que interrumpen la conectividad entre comunidades biológicas. Durante estos periodos secos, la dispersión de organismos se ve limitada, lo que afecta la diversidad de especies sin que necesariamente exista un impacto antropogénico.
El estudio, liderado por Zeynep Ersoy y Núria Bonada del grupo Freshwater Ecology, Hydrology and Management FEHM-Lab, utilizó simulaciones de metacomunidades para analizar distintos escenarios de sequía y presión humana. Los modelos incorporaron procesos locales como la pérdida de hábitat y procesos regionales como la dispersión de macroinvertebrados.
Los resultados mostraron que la falta de conectividad reduce la capacidad de los índices biológicos tradicionales para distinguir cambios causados por el ser humano. En escenarios donde la mitad de la red fluvial se seca, el rendimiento de estos índices puede caer alrededor de un 60 por ciento, reflejando más la dinámica natural de sequía que impactos ambientales.
Las autoras proponen desarrollar nuevas herramientas que tengan en cuenta la dinámica temporal de estos ríos. Esto permitirá a los gestores evaluar de manera más precisa su estado ecológico, especialmente en un contexto de cambio climático, donde los períodos secos son cada vez más frecuentes.
El trabajo forma parte del proyecto DRY‑Guadalmed y fue publicado en la revista Journal of Applied Ecology. Su objetivo es ofrecer instrumentos que permitan evaluar el estado ecológico de ríos mediterráneos temporales incluso cuando el cauce está seco.






