Déjarme que les cuenta una historia muy corta.
La desaladora de agua marina de Andratx fue declarada obra de interés general por la Ley 10/2001, de 5 de julio, del Plan Hidrológico Nacional.
Con fecha de mayo de 2002, se redactó, por parte de la Dirección General de Obras Hidráulicas y Calidad de las Aguas (actual Dirección General del Agua), el anteproyecto aprobado el 20 de noviembre de 2002.
El 31 de enero de 2003, el Consejo de Ministros autorizó la celebración del contrato de las obras correspondientes.
Con fecha de 19 de septiembre de 2005, se adjudica el concurso.
El día 16 de junio de 2006, se firma el Acta de Comprobación del Replanteo de la obra. El plazo de construcción era del 19 de Junio de 2006 al 19 de marzo de 2.008.
Con fecha 6 de marzo de 2.008 se aprueba la “Modificación nº1”, concediéndose, a su vez, una ampliación de plazo de 12 meses, y firmándose el contrato el 16 de junio de 2.008.
Dicho proyecto modificado fue eximido de someterse a un nuevo proceso de evaluación.
El periodo de explotación se inició el 15 de diciembre de 2009.
No mucha mejor suerte corría otra inversión: El proyecto de construcción y explotación de la IDAM Alcudia fue adjudicado 23 de diciembre de 2005. El 6 de febrero de 2009 se modificó el contrato. La planta desaladora fue puesta en servicio en el año 2010, aunque fue a partir del año 2016 cuando entró a funcionar.
Durante todos estos años, el Ministerio correspondiente (donde caía la Dirección del Agua) iba publicando año a año que su presupuesto anual de cada año era de 10.000 millones de Euros.
Ahora entiendo que esos 10.000 millones de euros pasaban de un año a otro y de esa forma no tendrían que darse explicaciones de donde se invertían.
Un dato La planificación hidrológica vigente (2022-2027) contempla inversiones millonarias, incluyendo 11.016 millones de euros en saneamiento y depuración y 3.724 millones para la gestión de la sequía.
Y mientras, las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) China (año de construcción 1934), Buraque (1982) y Sur (1983) siguen sin renovarse y sin acondicionarse para adaptarse a la legislación vigente. ¿Estarán esperando al centenario?
